El año 2020 trajo consigo un cambio de paradigma masivo. Durante más de una década, Arduino fue sinónimo de hobbistas, educación y prototipado rápido. Sin embargo, en las fábricas, los ingenieros usaban Arduinos a escondidas para monitorear líneas de producción porque era más rápido que programar PLCs industriales. Arduino finalmente abrazó esta realidad creando la división Arduino Pro y lanzando una placa que no se parecía a nada que hubieran hecho antes.
Portenta H7: El Monstruo de Doble Núcleo
El Arduino Portenta H7 no era para encender un par de LEDs. Fue diseñado para ejecutar modelos de Inteligencia Artificial (Machine Learning), procesar video en tiempo real y conectarse a redes industriales. En lugar de los clásicos pines hembra gigantes, el Portenta integró dos conectores de alta densidad de 80 pines en su parte inferior, permitiendo "pincharlo" directamente como cerebro en placas base industriales más grandes.
Ficha Técnica: Portenta H7
- Procesamiento Asimétrico: Dos cerebros en uno. Un ARM Cortex-M7 a 480 MHz y un Cortex-M4 a 240 MHz. Podías correr código de Arduino en un núcleo y MicroPython en el otro simultáneamente.
- Salida de Video: A través de su puerto USB-C nativo, podía enviar señal de video (DisplayPort) directamente a un monitor.
- Aceleradores de Hardware: Incluía chips dedicados para encriptación criptográfica y aceleradores gráficos integrados.
Nano 33 IoT: La Modernización de un Clásico
Mientras el Portenta miraba hacia la industria pesada, Arduino no olvidó sus raíces. El formato físico del Arduino Nano original (de 2008) seguía siendo el favorito del mundo para proyectos compactos, pero su tecnología de 5V y 8 bits estaba obsoleta. La respuesta fue el Nano 33 IoT.
Esta placa mantuvo exactamente el mismo tamaño físico del viejo Nano, pero dio el salto completo a la lógica de 3.3V (de ahí el "33" en su nombre). Reemplazaron el viejo chip por un procesador ARM SAMD21 de 32 bits y le soldaron el módulo Wi-Fi/Bluetooth u-blox NINA-W102 y un sensor inercial (IMU) de 6 ejes.
El 2020 demostró que Arduino estaba listo para competir tanto en los servidores de la nube corporativa como en los bolsillos de los inventores caseros.